Muchas son las voces que han hablado sobre el coste para el medio ambiente de transportar comida miles de kilómetros desde su lugar de origen hasta el lugar de su consumo. Consumir comida que viene del otro lado del planeta tiene un impacto directo en el medio ambiente debido a todo el combustible empleado en su transporte. Es decir, que si queremos ser más ecológicos podemos empezar por comprar productos que hayan sido producidos cerca de donde nos encontramos. En el New York Times hablan del tema: Environmental Cost of Shipping Groceries Around the World.
James Reynolds, un estudiante británico de arte, ha propuesto una particular etiqueta que identifique los kilómetros que ese producto ha recorrido.

Lo vimos en MakeMeMinimal.

