Nos equivacamos: tiene que ver y más de lo que podemos imaginarnos. Da igual que vivas en el campo o en la cuidad, al lado del mar o de las montañas, todos dependemos de estas pequeñas criaturas.
“Uno de cada tres mordiscos de los alimentos que comes vienen de una planta, o dependen de una planta, que se polinizó por un insecto, probablemente una abeja” dice Dennis Van Engelsdorp del Colegio de Ciencias Agrícolas de la Universidad Penn State en los EEUU.

Desde entonces, se han vistos casos parecidos en numerosos países desde España a Francia, Portugal, Taiwán, Bélgica, Grecia, y más. A pesar de muchas investigaciones sobre el tema, seguimos sin entender muy bien la causa misteriosa de esta muerte silenciosa. Se han propuesto como causas posibles el uso de transgénicos, el estrés por cambios en el entorno y la radiación de teléfonos móviles. Sin embargo, muchos cientificos están culpando el uso de un cierto grupo de pesticidas en esta rápida desaparición. Cuatro países europeos, Alemania, Eslovenia, Italia y Francia han visto recuperación en las poblaciones de abejas después de prohibir dichas pesticidas.
Aunque no sepamos o entendamos exactamente la razón por la cual las abejas se están muriendo a tanta velocidad, sabemos que es algo grave. Y que mientras tanto, si buscamos alimentos de buena calidad, de provedores que realmente cuidan al medio ambiente, y practican agricultura sostenible, podemos hacer nuestra parte en proteger nuestro mundo, y las pequeñas criaturas que lo polinizan.

