en Curiosidades, blogs..., Entrevistas

Entrevista a Alfredo, uno de los propietarios de Miel Uyarra, que siguió en esta aventura apicultora a su madre, Valvanera. Alfredo nos ha contado detalladamente el proceso para obtener una miel de gran calidad.

¿Desde cuándo os dedicáis a la elaboración de miel? Nuestra andadura en el mundo de la apicultura comenzó hace unos 25 años cuando comenzamos a obtener miel de un puñado de colmenas. Durante unos años esta actividad representó una actividad que formaba parte de nuestro tiempo de ocio. Al tiempo que reportaba un dulce resultado, suponía un modo de estar en contacto con nuestro entorno natural. Y fue hace algo más de una década cuando optamos por un desarrollo más profesional de la apicultura. Mi madre, Valvanera fue quien inició todo. 

captura-de-pantalla-2016-11-22-a-las-10-27-34

¿En qué zona de España os encontráis? Cómo antes comentaba, nos encontramos en un entorno natural envidiable. En Ezcaray. En plena Sierra de la Demanda riojana. Y es en sus montes donde se localizan los asentamientos de nuestras colmenas a una altitud no inferior a los 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Tres características que tiene que tener una buena miel
Existen muy diferentes tipos de miel, en función del origen del néctar que recolectan las abejas. Es por ello que tienen diferentes características. Pero si una es común a todas ellas es su solidificación debido a las temperaturas frías. Un factor importante para reconocer una miel de buena calidad es la cristalización.
Con la llegada del invierno y del frío, la miel cristaliza. Ésta es una demostración importantísima de que la miel es de buena calidad, puesto que si la miel tiene mucha humedad no cristalizará. También es señal de que no ha habido aporte de aditivos o no ha sido calentada a altas temperaturas para romper esos cristales de glucosa, lo que ocasiona una pérdida de vitaminas y enzimas presentes en la miel natural.
Otra característica importante es el color. Por ejemplo las mieles procedentes de brezo tienen un color oscuro y un sabor dulce fuerte con un toque de acidez. En el caso de las mieles de color dorado intenso, provienen del girasol y tienen un sabor dulce suave. A consecuencia de la cristalización natural de la miel, ésta varía su color tomando unos tonos más claros.
Y en función de su origen tienen unas propiedades u otras. Por ejemplo, la miel de brezo es recomendada en problemas cardíacos: insuficiencia coronaria, arritmias, cardiopatías, angina de pecho e infarto. Ideal para prevenir la formación de cálculos y las inflamaciones en la vejiga, riñón y uretra. Antirreumática. Por su contenido en minerales está indicada para la anemia, inapetencia y fatiga.

captura-de-pantalla-2016-11-22-a-las-10-17-35

La miel no sólo es buena para nuestro organismo, sino clave para el medio ambiente. ¿Por qué?
Las abejas son fundamentales para el medio ambiente. El propio Albert Einstein afirmó “Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre solo le quedarían 4 años de vida”. Y es que hay que apuntar que el laboreo propio de las abejas es un factor importante en la polinización de las especies arbóreas y la flora del entorno natural en que se desarrolla. De ahí su formidable aporte a la diversidad y sostenibilidad medioambiental. Es por ello que los científicos permanecen atentos a la actividad apícola pues a partir de ella pueden advertir cambios en la situación medioambiental de las diversas áreas de nuestro planeta. 

¿Qué tipo de miel producís? ¿Por qué se caracteriza?
Nuestras abejas elaboran mieles a base del néctar de distintas flores y especies arbóreas de nuestro entorno montañoso. Entre ellas predomina el brezo, pero también en menor medida el roble, el tomillo o la calluna.
Se caracteriza por un intenso color oscuro en su recolección y en su estado de mayor fluidez, que se torna a tonos más suaves en el proceso natural de cristalización. Su sabor es de excepcional dulzor, ligeramente amargante y con fondos amembrillados.
Cómo la presencia de néctar procedente del brezo es predominante está recomendada en problemas cardíacos: insuficiencia coronaria, arritmias, cardiopatías, angina de pecho e infarto. Es a su vez ideal para prevenir problemas renales, antirreumática y por su alto contenido en minerales está indicada para la anemia, inapetencia y fatiga. Y a un nivel más anecdótico varios de mis clientes la toman acompañada de canela como complemento en sus tratamientos para regular los niveles de colesterol, con excelentes resultados como así me comentan.

¿Cómo puedo utilizar la miel en la cocina? ¿Platos estrella acompañados de miel?
La miel es habitual tomarla en el desayuno sobre una rebanada de pan o disuelta en la propia leche o infusión. Es por tanto un edulcorante con mayor nivel endulzante que el azúcar al tiempo que aporta otros componentes nutritivos y beneficiosos para nuestra salud. Al mismo tiempo se utiliza en repostería y en la elaboración de postres para endulzarlos. Es el caso de las torrijas que se acompañan de miel, el propio helado de miel que es delicioso, o como complemento de las peras al horno o al vino y de la tradicional compota de manzanas.
A su vez resulta apetitoso su uso en la elaboración de aliños o vinagretas para ensaladas y es habitual el aporte de ésta a la elaboración de los platos con carne de caza. También es parte importante de salsas o como ingrediente fundamental de adobo para carnes a la parrilla

Todos conocemos la miel, pero pocos son los detalles que sabemos sobre la Apicultura. Sois vosotros mismos quienes os dedicáis a la crianza de abejas con el objetivo de obtener miel? ¿Cuál es el procedimiento habitual?
Cómo indicaba en un principio, nuestra trayectoria en el mundo apícola se remonta más allá del cuarto de siglo. Es por ello que somos productores de nuestro producto y sólo comercializamos la miel obtenida de nuestras colmenas. Os explicaré brevemente el proceso que seguimos en la elaboración de la miel.
Disponemos las colmenas de madera en praderas de los montes de nuestro entorno, en ellas se encuentran alojadas las abejas constituyendo enjambres. En el interior de la colmena depositan la miel durante los periodos primaveral y estival. Y la almacenan en las celdillas hexagonales que generan las abejas a partir de unas láminas de cera que se encuentran dispuestas en cuadros de madera dentro de las colmenas.

captura-de-pantalla-2016-11-22-a-las-10-16-27
Cuando llegan los meses de septiembre y octubre, retiramos esos cuadros que se encuentran dentro de las colmenas y los trasladamos hasta el recinto en el que extraemos la miel. Cómo las temperaturas son todavía suaves, la miel se encuentra en un estado líquido que facilita su extracción.
La extracción se realiza mediante el centrifugado de esos cuadros dentro de un contenedor cilíndrico, al modo de funcionamiento de una lavadora. Pero para ello previamente se debe abrir las celdillas en las que se aloja la miel. Es lo que se denomina desopercular, y se realiza con un elemento afilado que permite retirar esa membrana sellante que han realizado las abejas. Esto posibilita la salida de la miel de los panales una vez que hayan sido colocados en la centrifugadora. Mediante la rotación en ambos sentidos (horario y antihorario) se extrae la miel del panal. Seguidamente se deposita en un recipiente en el que por decantación natural la cera del panal se coloca en la parte superior de forma que puede ser retirada. A continuación la miel es filtrada a través de una manga de filtro fino. Tras unos días en reposo, se retiran las últimas impurezas de cera de la parte superior del recipiente y se procede al envasado y etiquetado del producto.
¿Cuánto tiempo hay que esperar desde que nace una abeja hasta que empieza a dar miel? ¿durante cuánto tiempo está produciendo miel?
Las abejas tienen un periodo vital de unos 40-50 días a unos 3 meses. Y es que su duración depende de la época del año en que nazcan.
Al comenzar a ascender las temperaturas durante el invierno, cuando se sobrepasan habitualmente los 7ºC, las abejas comienzan su actividad. Es entonces cuando la reina inicia la generación de cría.

Por ello las abejas salen de la colmena en busca de alimento que obtienen en las flores de su entorno. Comienzan con la recogida de las flores del almendro y el cerezo silvestres, y este trabajo, denominado pecoreo, permite alimentar a la cría que está poniendo la abeja reina. Este proceso se da hasta el mes de mayo aproximadamente y es a partir de entonces cuando la miel recolectada es destinada a la reserva para el invierno, lo que nos permitirá recolectar gran parte de ese excedente para su extracción y comercialización bajo el procedimiento indicado con anterioridad. Las abejas que realizan esta labor de recogida suelen vivir en torno a los 45 días mientras que aquellas que nacen al inicio del otoño tienen un recorrido vital de unos tres o cuatro meses fruto de su baja actividad o inactividad en los meses más fríos. En este periodo permanecen dentro de la colmena formando una esfera para generar y conservar calor. Es curioso el hecho de que durante el invierno, cuando la temperatura exterior, difícilmente supera los 0ºC, en su interior se alcanzan temperaturas que rondan los 20ºC.

captura-de-pantalla-2016-11-22-a-las-10-27-45

Ahora nos queda mucho más claro la importancia de la supervivencia de las abejas y el aporte tan positivo que supone para nuestro organismo.