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Alcachofas, flores comestibles

Las alcachofas son unas verduras que cuentan con tantos enemigos como admiradores incondicionales. Con un carácter y amargor característico, en realidad son una flor. ¿Quieres saber más?

Origen y variedades

Esta planta, proveniente del norte de África, necesita del clima mediterráneo para su crecimiento. Por ello, el 80% de su producción se centra en España, Italia, sur de Francia y norte de África. Actualmente está aumentando también su cultivo en California, Estados Unidos.

Pertenece a la familia de las Asteráceas, al igual que la lechuga, la achicoria, la endivia o la escarola, aunque de estas se consumen las hojas, o el cardo, en cuyo caso lo que se come es el tallo. En el caso de la alcachofa, lo que se disfruta son las flores.

El nombre alcachofa procede de un término árabe y significa “lengüetas de la tierra”, haciendo referencia a sus hojas. Durante la edad media, los árabes extedieron su consumo por Europa. Los griegos y los romanos contribuyeron mucho también a favorecer su uso culinario debido a su fama de alimento afrodisiaco.

Características nutricionales de las alcachofas

Las alcachofas están formadas en su mayor parte por agua. Su nutriente más importante son los hidratos de carbono, en especial la inulina y la fibra. Las vitaminas más abundantes en esta planta son las B1, E y B3, aunque en cantidades mucho menores que en otras verduras.

Sin embargo, son una fuente importantísima de minerales: el más abundante es el potasio, así como magnesio, fósforo y calcio, con mucha mayor presencia que en otros vegetales (aunque en el caso del calcio, al tratarse de origen vegetal, su aprovechamiento es significativamente menor que el de origen animal)

Además, podemos encontrar otras sustancias de forma importante, como la cinarina y cinaropicrina, responsables de su sabor amargo; el ácido clorogénico, con gran poder antioxidante; o los esteroles, que ayudar a limitar la absorción del colesterol en el intestino.

Usos y recomendaciones

La alcachofa, debido a sus propiedades, es una planta muy empleada en la medicina natural, para tratar la anemia, el colesterol, la diabetes, el estreñimiento, los cálculos de la vesícula biliar, la gota o el reuma, tanto de forma fresca como en zumos, infusiones o pastillas.

Además, debido a sus características diuréticas, ha sido ampliamente utilizada en dietas adelgazantes, como la popular dieta de la alcachofa.

Aparte de sus usos medicinales y gastronómicos, las alcachofas se utilizan comúnmente en cosmética, por sus propiedades astringentes, en productos limpiadores faciales, además de como vigorizantes capilares.

Por su característico sabor amargo, también se emplea en la elaboración de un licor denominado Cynar, normalmente consumido como aperitivo.

Cocinar las alcachofas

Como muchas otras verduras, las alcachofas se suelen consumir salteadas o como parte de guisos, menestras y cremas. También es muy común presentarlas rebozadas, o la brasa o asadas al horno.

Además de su consumo en fresco, las alcachofas en conserva son un producto con una gran presencia en nuestro país.

De la flor se utiliza tan sólo un 20%, que además ennegrece con rápidez, con lo que su preparación es bastante elaborada, aunque merece mucho la pena. Con ellas, más allá de los platos más tradicionales se pueden preparar auténticas delicias, como este Paté de alcachofas que nos propone Ana, de 5 sentidos en la cocina.

También hemos encontrado otras sugerencias más que apetecibles, como estas Alcachofas rellenas de gambas, de Las recetas de Mamá, una crema de alcachofas con su chip y crujiente de ibérico de Mi blog de pintxos, o esta Tarta de queso y alcachofa, de Gastronomía & Cía, un postre de lo más sorprendente.

En Mumumío puedes comprar alcachofas, tanto solas como en estupendos lotes que combinan naranjas y alcachofas.

Publicado por: Ana Gómez

Fuentes: Consumer.es // Wikipedia

Imágenes: Marlith // Greg Woodhouse // h-bomb // 5sentidosenlacocina