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Mi primer marron glacé!

El sabor a marron glacé siempre ha sido algo más o menos familiar; he comido macarons y helados de sabor marron glacé, y como tres veces el peso de mi cuerpo cada otoño cuando salen las primeras castañas, manchándome las manos para abrirlas y llegar a su centro suave. Suponía que el marron glacé era parecido, pero en dulce.

Tan contentas de haber abierto la tienda José Posada Marron Glacé en Mumumío, hicimos un pedido, así que hoy por fin he probado uno. Vienen en cajas como si fuesen bombones, o en frascos pequeños por si te da miedo abrir una caja de 18 por si los comes todos de golpe. Envueltos en papel, son como castañas infladas, casi algo crujiente por fuera, pero con bastante densidad por dentro. Son muy dulces, parece que han sido caladas en jarabe, pero el toque de sabor más “a tierra”, más oscuro, hace que no sean empalagosas. Basta con una, es verdad, pero me ha gustado mucho. Más aún, me gusta saber que en José Posada, no utilizan conservantes, colorantes, ni aditivos; son productos naturales y se nota.

Y para cuando me canse del dulce, pedí una lata de puré de castañas, para acompañar carnes, o untar encima de pan, y una lata enorme de grelos para echar a mis revueltos de huevo cada mañana. Éxito total!

Imagen: http://365thingsthatiloveaboutfrance.blogspot.com/