en Uvinum

Los marqueses del vino

El vino es una bebida que asociamos a la nobleza, y no sólo por la calidad y elegancia de algunos caldos, sino porque también lo llevan en su nombre: Marqués de Murrieta, Marqués de Cáceres, Marqués de Riscal,… Hoy desde Uvinum os contamos la historia de algunas bodegas con nombre de Marqués:

  • Marqués de Murrieta: La bodega Marqués de Murrieta es una de las precursoras del vino moderno en España. Don Luciano de Murrieta, un militar nacido en Perú de familia española fue quien fundó la bodega. Formó parte del ejército español como ayudante de Espartero y cuando Espartero fue exiliado, don Luciano le acompañó. Fue en el extranjero donde aprendió a disfrutar del vino. A su vuelta, en 1844, conoció los viñedos de Rioja y decidió crear una bodega aquí que pudiese competir con los famosos vinos franceses. Cuando Amadeo de Saboya le concedió el Marquesado, el título dio nombre a la bodega. En Rioja se le respeta como uno de los padres del vino de calidad en Rioja.
  • Marqués de Cáceres: El primer Marqués de Cáceres fue Juan García de Cáceres Aliaga y Montemayor, por los servicios prestados tanto por él como por sus antepasados a la corona de España en la Marina Real, por lo que el título reconoce al apellido y no a la ciudad, comos muchos piensan. De hecho el Marqués de Cáceres original, era natural de Cartagena, Murcia. Tampoco hay una relación directa entre el Marqués y La Rioja hasta el VII Marqués de Cáceres, Vicente Noguera y Espinosa de los Monteros, quien ayudó a crear la bodega junto a unos empresarios valencianos y Henri Forner. En ese momento asoció su nombre a la bodega, deseo que ha mantenido el heredero del título.
  • Marqués de Valdueza: En 1624, el almirante Fadrique Álvarez de Toledo recupera para España la colonia de Salvador de Bahía, usurpada por los holandeses. Esa gesta le valió el título de Marqués de Valdueza, y ciertas posesiones en Extremadura. A lo largo de los siglos la finca se usaba como coto de caza y poco más, hasta que en 1998 se reconvirtió al cultivo tras la implantación de un sistema de riego por goteo. Desde entonces la familia se ha encargado de crear una empresa que produce vino, aceite e incluso ganado.
  • Marqués de Riscal: Don Camilo Hurtado de Amézaga, diplomático y Marqués de Riscal, que residía en Burdeos, recibió en 1858 el encargo de contratar un enólogo para formar a los viticultores alaveses de la zona de La Rioja Alta, para elaborar vinos de calidad en la zona. Además de cumplir con el encargo, dueño como era de viñedos, decidió unirse al empeño y envió 9.000 sarmientos de las mejores variedades de Burdeos para su propia finca, en la que empezó a producir vinos que ya desde el principio se situaron entre los mejores de Rioja.
  • Marqués de Griñón: La familia del Marqués de Griñón ya era importante antes de recibir el título. De hecho, la propiedad en la que se elaboran los vinos les pertenece desde 1292, mientras que el título lo recibieron en el siglo XIX. La bodega fue creada por al actual Marqués en 1974, y se distingue por perseguir siempre la excelencia. Fruto de ese esfuerzo lograron ser reconocidos como uno de los primeros pagos de España y les fue concedida una Denominación de Origen propia, Dominio de Valdepusa.

Y quedan aún más marqueses, como Marqués de Arienzo, bodega que recientemente ha sido vendida por partes, de las cuales una ha sido adquirida por la Bodega Marqués de Riscal (queda en manos nobles), y además condes, barones y demás aristocracia, pero nos quedamos sin espacio. Sólo una pregunta: de los vinos con nombre noble, ¿cuál nos recomendarías?