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Cerezas, pequeños tesoros

Llevamos todo el año esperando poder disfrutar del sabor, color, la explosión de sabor de las mejores cerezas… pero ya están aquí, en todo su esplendor, y tenemos que aprovechar su corta temporada.

Este fruto que gusta a toda la familia, es además fantastico para la salud: muy rico en fibra, bajo en calorías, y con excelentes propiedades antioxidantes, es muy recomendado en dietas desintoxicantes.

Se trata de una fruta que hay que recoger a mano, en su punto óptimo de maduración, ya que se conserva poco tiempo fresca y su dulzor no aumenta una vez recogida. Es por ello que a veces cuesta encontrar unas buenas cerezas de calidad, o su precio es muy elevado.

Los cerezos se cultivan por muchas regiones cálidas del mundo, además de por su fantástico fruto, también por su madera, muy apreciada en ebanistería, y por su gran valor como árboles ornamentales: en japón es uno de los árboles más apreciados en parques y jardines.

En nuestro país, las mayores producciones de cerezas se concentran en el valle del Ebro y Andalucía, pero sobretodo en el Valle del Jerte, donde cuentan con su propia Denominación de Origen. Es la región con mayor producción de cerezas de España.

A la hora de comprarlas debemos elegir las más tersas y oscuras, sin que presenten picotazos ni golpes. El tallo deberá estar fresco, muestra de que no llevan mucho tiempo fuera del árbol, y generalmente, cuanto mayor sea su tamaño o calibre, ofrecerán un mejor sabor.

Son ideales para comer frescas, pero también permiten muchas preparaciones distintas: ensaladas, gazpachos, salsas, tartas, mermeladas, licores… las posibilidades son muchísimas. Aunque a mi como más me gustan es al natural, como postre o merienda, no puedo parar de comerlas. ¿Y tú? ¿Como es tu forma preferida de comer las cerezas?

Publicado por: Ana Gómez

Imagen: Jullie Danielle