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Receta de sopa templada de zanahoria, naranja y jengibre

Con estos calores que tenemos por todas partes apetecen platos veraniegos, con sabores frescos y que impliquen no meterse mucho tiempo en la cocina. Por eso, hoy os proponemos una rica sopa templada de zanahoria, naranja y jengibre.

Las naranjas y las zanahorias, así como las frutas de verano como melocotones, nectarinas, etc… son una importante fuente de betacarotenos. Estas sustancias precursoras de la vitamina A, actúan como barrera natural de nuestra piel frente al sol, ayudándonos a estar más protegidos, a la vez que logramos un bronceado más bonito y duradero. Por ello, son esenciales en la alimentación de toda la familia en verano.

Además, el apio, que aportará junto al jengibre un toque fresco y diferente a nuestra sopa fría, tiene multitud de propiedades beneficiosas para nuestro organismo, como adelgazantes, digestivas, diuréticas, reguladoras del colesterol, etc.

Por lo tanto, hoy te proponemos para comer una buena taza de vitaminas, llena de sabor, ideal para comenzar una rica comida de verano.

Ingredientes:

2 cebolletas pequeñas, 2 dientes de ajo, 3 zanahorias, 1 rama de apio, un trozo de jengibre fresco de 1,5-2cm, 3 vasos de caldo ligero de verduras, el zumo de 2 naranjas, aceite de oliva virgen extra, sal, un poco de nata agria.

Preparación:

Lavamos y picamos el apio, la cebolla y la zanahoria en dados, y el jengibre y el ajo muy pequeños. Exprimimos las naranjas, reservando previamente, si queremos, unas tiritas de la piel bien limpias, para decorar.

En una cazuela, ponemos un buen chorro de aceite, y salteamos la cebolla junto al ajo un minuto. Añadimos la zanahoria, el apio y el jengibre, salamos y cocinamos todo junto 5 minutos. Añadimos el caldo de verdura, y cocinamos a fuego medio, tapado, durante 30 minutos.

Añadimos el zumo de naranja y dejamos que se cocine 3 minutos más.

Retiramos del fuego, dejamos templar y lo trituramos todo con la batidora.

Para decorar, utilizaremos las tiritas de piel de naranja que habíamos reservado. Para ello, las escaldamos unos segundos en agua hirviendo, y dejamos enfríar.

Servimos nuestra sopa de zanahoria, naranja y jengibre, templada, en cuencos individuales, decorada con unos hilos de nata agria y unas tiritas de piel de naranja, que aunque se hundirán ligeramente, darán contraste al tomar la sopa.

Publicado por: Ana Gómez

Fuente receta: Recetas fáciles y rápidas, Ed. Naumann&Göbel