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El maíz es el segundo cereal más consumido en el mundo, después del trigo. Originario de américa, en la actualidad en nuestro país no se consume demasiado a modo de hortaliza, y cuando se hace suele ser en forma de maíz precocido o en lata. Sí que estamos más habituados a la harina de maíz o la polenta, pero tampoco es un alimento muy habitual en nuestras cocinas.

En el supermercado encontramos el maíz dulce en lata, que habitualmente se usa para ensaladas, o en forma de mazorca precocida, lista para hornear. Al igual que sucede con todos los productos, comprar el maíz fresco y prepararlo en casa es una forma mucho más sana de disfrutar de él. El maíz en conserva contiene una gran cantidad de azúcar añadido que lo convierte en más apetecible para todos los paladares, pero que le añade un gran contenido calórico.

El maíz fresco aporta una buena cantidad de hidratos de carbono, así como minerales como magnesio, fósforo potasio y una gran proporción de fibra, lo que aporta sensación de saciedad y ayuda a regular el tránsito intestinal. No se trata de un alimento tan calórico como se cree, ya que tan sólo contiene unas 80 kilocalorías por cada 100 gramos.

Cocinar las mazorcas de maíz frescas en casa no es difícil. Tan sólo hay que retirar los pelos y las hojas con cuidado y poner las mazorcas a cocer en agua con sal entre 10 y 20 minutos, hasta que estén blandas. Estarán tan tiernas como las que se pueden comprar cocidas. Si queremos darles ahora un poco más de sabor, se pueden gratinar al horno o tostarlas a la plancha con un poco de mantequilla, y/o rociarlas con zumo de limón.

Otra opción para que el maíz tenga más sabor es añadir especias o hierbas aromáticas al agua de cocción, como por ejemplo cardamomo, tomillo o albahaca. Si le añadimos un par de cucharadas de azúcar el sabor será más dulce, más parecido al que estamos acostumbrados.

Para hacerlo de forma más rápida, podemos cocer las mazorcas de maíz en el microondas: las colocamos en un recipiente con un par de cucharadas de agua y un poco de sal, cubrimos con film transparente con algunos agujeros y cocinamos 5 minutos. Otra forma de prepararlas es en la barbacoa, cubiertas con papel de aluminio y cocinadas durante unos 15 minutos.

¡Tan sólo falta clavar un tenedor en cada extremo y mordisquear la mazorca para disfrutar de una estupenda guarnición! También puede desgranarse cortando con un cuchillo para una presentación más fina en la mesa, pero… ¿dónde queda la diversión?

Otros usos del maíz fresco son para guisos o potajes, asadas con salsa, en forma de tarta salada, sopa de maíz, o tortitas… En el blog de Apicius, La cocina paso a paso encontramos un montón de sugerencias de presentación que los lectores han dejado en los comentarios.

Es conveniente consumir las mazorcas tan sólo un par de días después de comprarlas, para que no se sequen en exceso, o congelarlas previamente escaldadas para cuando mejor nos vengan. El maíz fresco es un alimento que deberíamos aprender a preparar en casa, para poder disfrutar de la forma más sana de todo su sabor y ternura.

  1. Espero q m salga bien pus es la mi primera vez ya os comentare

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  • RECETA DE LA SEMANA: CREMA DE CALABACÍN Y MAÍZ DULCE | GRUPO DE CONSUMIDORES Y PRODUCTORES RETAMA 24/07/2012

    […] Podéis encontrar mucha más información sobre el maíz dulce y cómo cocinarlo en: http://blog.mumumio.com/post/2011/10/18/como-cocinar-mazorcas-frescas-maiz/ […]