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Pato. Magret, foie, jamón y mucho más

Aunque en nuestro país no tenemos una gran tradición de consumo de pato, la influencia de la cocina francesa, así como de las culturas orientales, ha hecho que cada vez se consuma más este animal, tanto fresco como en sus productos derivados, como jamón, foie, etc.

Al ser un ave acuática, el cuerpo del pato está cubierto de una capa de grasa que le aísla de las frías temperaturas. Esta característica, que además supone que la carne de pato tenga mucho más sabor que la de otras aves, es muy provechosa a la hora de cocinarla: si quieres o tienes que cuidar tu peso, puedes fácilmente retirar la grasa, obteniendo una carne magra, baja en colesterol y muy nutritiva.

Si al contrario, no tienes que vigilar lo que comes o toca darse un capricho, cocinar el magret o pechuga de pato con la grasa le dará un toque sabroso y riquísimo. Tan sólo hay que hacer unos cortes en forma de rejilla en el magret, y comenzar a cocinarlo por ese lado; cuando haya soltado algo de grasa, terminamos de freir el otro lado. Acompañado de una salsa dulce, resultará toda una delicia.

Pato a la naranja, confit de pato (muslos cocinados en la propia grasa a fuego lento)… hay muchas maneras de comer la carne de pato. Pero probablemente la forma más común sea el foie.

Tanto fresco, a la plancha, sólo o acompañando a carnes rojas, como cocido, en forma de bloque, el hígado de pato es un producto gourmet que no puede faltar en ninguna casa en ocasiones especiales. Acompañado de mermeladas o salsas de frutas o cebolla confitada, es un producto delicioso, que aunque hay que consumir con moderación, gusta a todo el mundo.

Para la elaboración del foie-gras es necesario someter a los animales a una alimentación forzada, para que el hígado adquiera unas características concretas. Sin embargo, los animales que van a ser utilizados para consumir su carne no necesitan estos procesos, por lo que se trata de animales criados de forma natural, en muchos casos en semi libertad, para lograr una carne más sabrosa debida al ejercicio del pato.

Otro ejemplo de los productos que se pueden obtener de estos animales es el jamón de pato. Se trata de magret curado, presentado ya en lonchas. Tan sólo hay que dejar a temperatura ambiente una hora antes de consumirlo y tendremos listo un aperitivo delicioso en un momento. También es un complemento estupendo para ensaladas frías o templadas.

Y a ti, ¿Qué productos del pato te gustan más? ¿Por qué no te animas a probarlos con el pack Delicias del Pato que hemos preparado?

Publicado por: Ana Gomez
Imagen: Fabrisa
Fuentes:  Wikipedia / Consumer