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Continuamos con nuestra pequeña enciclopedia que empezamos hace unas semanas con los quesos de leche cruda. Nos hemos propuesto conocer todo el proceso de la fabricación del queso. Hoy os explicamos qué es la pasteurización:

La pasteurización tiene como objetivo que los productos en los que se aplica tengan una caducidad mayor y se puedan transportar con facilidad y seguridad a lugares a los que antes era imposible. Es decir, que duren más de forma segura. En los productos como la cerveza, los zumos o la leche se aplica el  proceso HTST que consiste en calentar el producto entre 72 y 75 ºC  durante no más de 15 segundos, con la finalidad básica de eliminar las bacterias y los microorganismos presentes en ella.

 

En el caso concreto de la leche, se puede someter o bien al HTST O UHT, este último también conocido como esterilización, que consiste en calentar el producto entre 135 ºC y 140 ºC durante 1 o 2 segundos eliminando todo el agua de la leche, para luego añadírsela.

Este proceso, al “matar” parte de los componentes, se lleva consigo algunas de las características que en último término confieren personalidad al producto: grasas, sabor, matices, intensidad. Lo pasteurizado suele tener un sabor más plano y aburrido que lo natural.

Por otro lado, los quesos, por ejemplo, aunque estén pasteurizados deben conservarse en un lugar frio ya que aunque hayan sido tratados siguen conteniendo microorganismos pero en menor cantidad que los quesos artesanales.

Otro producto que puede ser pasteurizado es la miel. En un primer momento nos puede sonar extraño, ya que la miel se supone que es 100% natural. Muchas empresas la recolectan antes de tiempo y la someten al proceso de pasteurización para evitar la cristalización. Una miel recolectada en su debido tiempo no caduca, sin embargo la miel pasteurizada fermenta antes y aunque no se cristaliza dura menos. En Mumumío tienes gran cantidad de miel natural, recolectada en su debido momento, con todas sus propiedades y sabor.