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La centolla es un crustáceo que se puede encontrar en los mares de diversas partes del mundo y es un manjar muy apreciado por el suculento sabor de su carne. Seguro que se te hace la boca agua cuando oyes hablar de ella.

La centolla gallega es sin duda la mejor opción, en Galicia se encuentran los mejores ejemplares. Puedes comprar online, una forma muy cómoda, rápida y segura, ya que llegan a tu casa perfectamente envasadas en cajas isotérmicas, para que las recibas vivas si lo deseas y directas de Galicia. Pero, ¿sabes distinguir una centolla gallega de una extranjera?

  • El color de la centolla gallega es mucho más oscuro que el de las centollas de importación y sus patas y uñas son más largas que las francesas o británicas, por ejemplo. Además, la gallega tiene más pinchos en su caparazón, y éste normalmente está recubierto de algas y moluscos; las de importación, en cambio, vienen de criaderos y no suelen tener este recubrimiento, ya que no necesitan camuflar su cuerpo como defensa ante posibles depredadores.
  • También es importante tener en cuenta que en la época de veda no habrá centolla gallega.
  • Además, tienes que saber que la centolla gallega siempre será más cara que sus homónimas de fuera, debido a su mejor calidad

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Se habla mucho sobre el sexo de estos animales y su estrecha relación con el sabor y la calidad. Vamos a contaros las diferencias entre un macho y una hembra (esta última llamada también “centollo”).

  • Las hembras son generalmente más caras, ya que suelen ser también las más apreciadas.
  • Los machos por su parte suelen tener un sabor más pronunciado.
  • La principal diferencia que podemos observar entre ambos sexos se encuentra en su cuerpo, concretamente hay que fijarse en la “tapa” de la parte de abajo del caparazón. Los machos tienen esta parte de abajo muy estrecha, mientras que las hembras la tienen mucho más grande y de forma triangular, porque es aquí debajo donde almacenan las huevas.
  • Si no te aclaras muy bien con esto, debes saber además que las patas delanteras en las centollas macho son mucho más grandes que las de las hembras.

Si te has decidido a comprar este rico alimento y no sabes muy bien cómo cocerlo, estate atento a estos consejos. El proceso de cocción es algo distinto dependiendo de si el crustáceo está vivo o muerto. Es habitual matar la centolla antes de pasar a hervirla. Para ello, se puede meter en agua dulce durante unos minutos o echar vinagre en su boca hasta que ya no se mueva. Si viéramos que le falta alguna pata, podemos cubrir el hueco con un poco de miga de pan, para que no entre agua en su cabeza.

  • Si está vivo, se mete en agua fría con 60 gramos de sal por cada litro de agua, empezando a contar el tiempo desde el momento en que empiece a hervir el agua.
  • Si está muerta, la centolla se introducirá cuando empiece a hervir el agua, también con 60 gramos de sal por cada litro de agua

Tiempo de cocción:

  • *Hasta 1,5 kilos: 15 minutos
  • *Más de 1,5 kilos: 18 minutos

Disfruta de las centollas gallegas en cualquier momento y acompáñalas de un buen vino para hacer de tu comida un momento inolvidable junto a los tuyos.