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Viri es una mujer amante de la cocina, conocida por su famoso Llar de Viri, que se encuentra en Candamo, Asturias. El Llar es conocido por haber sido premiado con la mejor fabada del mundo en el año 2013, pero esta mujer no se cansa de idear nuevas recetas y hoy queremos presentaros sus virilletas, unas galletas de las de toda la vida, hechas con amor y mucha dedicación. Ella misma nos ha hablado un poco de ellas en esta pequeña entrevista.

viri

¿De dónde surge la idea para hacer estas galletas?

Siempre me gustó cocinar. Hay una frase mía que a la gente le hace mucha gracia y es que la mía es una cocina de “investigación hacia atrás”. Leo libros, hablo con la gente sobre sus sabores favoritos…

Todo vino por el 103 cumpleaños de una anciana. Su bisnieto se puso en contacto conmigo porque no sabía qué regalarle y recordó que su bisabuela siempre se quejaba de no haber probado unas galletas como las de antes. Entonces me puse manos a la obra: pregunté a mucha gente y poco a poco la receta fue tomando forma y salieron las virilletas. A la anciana le encantaron, se emocionó mucho y dijo que son lo que ella buscaba: unas galletas con el sabor de siempre, de las que tomaba hace muchos años.

VIRILLETAS

¿Están teniendo buena respuesta? ¿a la gente le gustan? 

Yo siempre digo que la primera respuesta te la tienen que dar en casa. Toda mi familia me ayuda y fueron ellos los primeros que me dijeron frases como “queremos más, se han acabado”. Además, un cliente que tiene una tienda gourmet, se pasó a probarlas y nos dijo con toda seguridad que quería venderlas él también en su tienda. Ahí fue cuando supe que tenía que venderlas.

Estas galletas están gustando tanto a mayores como a pequeños. A los mayores, porque aunque a veces olvidemos nombres de personas, o de lugares, hay sabores que nunca se borran de nuestra memoria. Al probar las virilletas, les vienen a la mente sabores de su infancia y esto les encanta. Además, es curioso porque a los niños también les apasionan las virilletas.

¿Cómo fue el proceso para ponerlas a la venta?

Pues me puse manos a la obra llamando al inspector de sanidad que suele pasarse por el Llar y él nos animó mucho a hacerlo, así que adapté todo el proceso a la normativa de sanidad y empezamos a pensar en un packaging que, además de bonito, fuera útil y no contaminara. Usamos plástico reutilizable y las metimos en los bonitos tarros. Poquito a poco todo fue tomando forma el proyecto y estamos muy contentos con la respuesta de la gente.

¿Con qué ingredientes las elaboráis?

Las virilletas llevan mantequilla, manteca de cerdo que nosotros mismos derretimos usando la manteca de un matadero que está aquí al lado (por supuesto sin aditivos), una buena harina, azúcar, un poco de huevo para unir la masa y un toque de canela.

VIRILLETAS 2

¿Qué más nos puedes contar sobre las virilletas?

Cada vez es más difícil encontrar galletas rústicas como estas. Un amigo que se dedica a los vinos, me dijo por teléfono que las virilletas tenían un problema, lo que me preocupó y le comenté que mejor viniera a comentármelo en persona, pero él me dijo que el problema era que son adictivas, que estaba viendo la televisión y sin darse cuenta se había comido ocho virilletas.

También quiero destacar el hecho de que para vender algo, primero tiene que gustarme a mí y a mi familia. Si en nosotros tiene buena respuesta, será un éxito para la gente.

 

En Mumumío te acercamos a tu casa esta delicia con el sabor inconfundible de las galletas de siempre, deseando que las disfrutes.