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¿Conoces las verduras fermentadas? son lo último en gastronomía y uno de los temas candentes en cuanto a nutrición y salud.

Seguro que te suena de algo el famoso chucrut alemán, que no es otra cosa que col fermentada; o has oído hablar del kimchi , uno de los platos más típicos de comida surcoreana elaborado con col fermentada y alguna otra verdura.

¿Cómo se fermentan las verduras? de la misma manera que el yogurt, a través de la fermentación láctica. Este proceso tan curioso hace que las proteínas de los vegetales sean previamente asimiladas, para conseguir que después nuestro cuerpo las digiera mucho más fácilmente, ayudando al equilibrio de la flora intestinal. Para resumir, decirte que tendrás una digestión sin complicaciones.

La fermentación además hace que los nutrientes ya presentes de por sí en las verduras se multipliquen, sobre todo las vitaminas B y C (sí, no sólo las naranjas tienen vitamina C). Debido a este contenido de vitamina C, estas verduras ayudan a nuestro sistema inmunitario, además de contribuir a desintoxicar nuestro cuerpo de todos los agentes nocivos. Por esto, son muy adecuadas en cualquier tipo de dieta “detox”. Es que estas verduras están llenas de beneficios 😀

verduras fermentadas

CÓMO PREPARARLAS

Necesitarás:

-Verduras. Puedes usar col, repollo… cualquier vegetal que te apetezca.
-1 cuchillo de buena calidad.
-1 tabla de cortar.
-2 tarros de cristal: uno grande con cierre hermético y otro pequeño que quepa dentro del otro.
-Sal.
-Agua.
-Especias al gusto.

Proceso: 

-En la tabla de madera, corta la verdura en trozos muy finos mientras le vas añadiendo sal, sin pasarte de cantidad. Añade además las especias que más te gusten (albahaca, jenjibre, romero, pimienta negra…).

-Deja reposar la mezcla unos 10 minutos y luego quita el agua sobrante exprimiendo bien los trozos de verdura. Reserva este jugo para más adelante.

-Introduce las verduras en el tarro grande, aplicando presión sobre ellas y añade el jugo que habías reservado, de forma que cubra todos los vegetales. Si no los cubriera, añade un poquito más de agua.

-Ahora llena el tarro pequeño de agua con sal y colócalo dentro del grande. Cúbrelo con un paño atado con una goma y deja que repose 24 horas.

-Comprueba que, transcurrido este tiempo, hayan salido burbujas en los vegetales, señal de que el proceso de fermentación ya ha comenzado. Pasados unos 15 días, será suficiente para que las verduras estén perfectamente fermentadas, aunque puedes dejarlas unos días más si quieres. Elimina entonces las impurezas y guarda en el frigorífico el bote ya bien cerrado con la tapa. De esta forma se frena el proceso de fermentación y las verduras se conservan perfectamente.

Métete ya a la cocina y prepara un buen plato de saludables verduras fermentadas 😉