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Muchas veces, sin darnos cuenta, al manipular y cocinar  la fruta y la verdura estamos perdiendo gran parte de los nutrientes más importantes.

Pero no es solo que al cocinar estemos perdiendo nutrientes, es que con los años los alimentos que llegan a nuestros mercados son más dulces, menos nutritivos y tienen menos fibra.

Tenemos que conseguir maximizar el aporte de nutrientes que nos dan los alimentos que consumimos para que nuestro cuerpo pueda aprovecharlos al máximo.

En el libro de Jo Robinson “Eating on the way side” nos dan algunas claves para que esto no ocurra y para que aproveches todas las virtudes que los alimentos nos ofrecen.

Cuando hablamos de nutrientes puede ser que solo pienses en vitaminas como la A, B, o C, o en minerales como el calcio y el hierro. Pero las verduras son además una fuente de fitonutrientes, que son nutrientes vegetales con numerosos beneficios para apoyar la salud y propiedades antioxidantes. Estos fitonutrientes nos protegen y los encontramos en productos como el tomate, el vino tinto y en los arándanos.

ramaTe dejo algunas de las ideas que me han parecido más útiles y fáciles de controlar.

 1- Compra tomates frescos en vez de enlatados

Esta claro que el tomate es un ingrediente muy saludable para nuestro cuerpo pero no es lo mismo comerlo  de un bote a hacerte tu propia salsa de tomate. En las latas de tomate se añaden conservantes y colorantes para que dure más tiempo en perfectas condiciones. Pero si te quieres asegurar de que lo que tomas es tomate fresco y natural lo mejor es que te la cocinas tu mismo.

 2- Cómete la ensalada sin salsa

Las típicas salsas de bote de yogur o con mayonesa solo ayudan a conseguir que la ensalada se convierta en un alimento más calórico. Y existen opciones mucho mejores como añadirle salsa de yogur desnatado casera o ponerte limón. De esta manera conseguirás aprovechar todos los nutrientes que te ofrecen las verduras.

 3- Cómete la piel de frutas y verduras

Otra de las claves que te aconseja este autor es comer la piel de las verduras y de las frutas. En la piel de estos alimentos encontramos un valor nutricional muy elevado.

Un ejemplo de verduras en las que te puedes comer la piel son el pepino y el calabacín. Son dos verduras que tienen una piel fina y crujiente que le da a tus platos un color y una textura distintas.

 4- No cortes las zanahorias antes de hervirlas

Las zanahorias son unos de los pocos vegetales, que según Jo Robinson es bueno hervirlos antes de comerlos, ya que de esta manera se absorben mejor sus nutrientes. Pero si lo que buscas es un aporte nutricional óptimo lo mejor es que las metas en la olla sin cortarlas. De esta manera se hervirán pero mantendrán los nutrientes en la verdura en vez de perderse en el agua.

 5- No hierbas tus espinacas, mejor comerlas crudas

Esacelgasto es una de las cosas mas fáciles de llevar a la práctica. En vez de perder parte de los nutrientes ( y tiempo) cociendo las espinacas, lo mejor es comerlas crudas. Una forma estupenda de comerlas es utilizarlas en lugar de la lechuga en las ensaladas. Es un producto fresco con un color insuperable que combina genial con cualquier aliño o ingrediente que le quieras poner a tu ensalada.

 

 

 

¡Dale un cambio a tu cocina y empieza a aprovechar tu comida!