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En el siglo XVI llegó desde América a España el pimentón, o ají como se conocía entonces. Con esta especia traída de los indios americanos por Colón se hace uno de los platos más típicos de la región gallega: el pulpo con cachelos.

El pulpo a feria o pulpo con cachelos es básicamente una receta de pulpo hervido con patatas (los cachelos) y pimentón. Las patatas, al igual que el pimentón, también nos llegaron en el siglo XVI desde América y el pulpo fue en su momento uno de los alimentos que más de consumían por su larga duración gracias a su conservación con la técnica del desalado.

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Pero el éxito de este alimento empezó en Grecia, donde se consideraba a este producto como uno de los mayores manjares y de allí viene la tradición del pulpo a la gallega.

Pero para mí la realidad del pulpo a feria es otra.

Mi padre es gallego y por consiguiente la mitad de mi familia es de allí. Yo siempre he sentido que parte de mí era del norte y que en Galicia estaba mi segunda casa. Quizás sea porque lo relaciono con mis veranos de infancia en Lugo, en mi aldea perdida del mundo junto a mis abuelos.

Ahora que ellos ya no están, se fueron un invierno de hace dos años, hay cosas que me hacen sentir allí de nuevo por momentos, y una de estas cosas es el pulpo a la gallega.

Ir a la feria era la cosa más divertida que se podía hacer en la aldea en verano. Era dos veces al mes en el pueblo mas cercano. Allí puedes encontrar desde pequeños vendedores de miel y jamón hasta gente que vende los típicos instrumentos para el campo como rastrillos, segadoras, azadas, hachas…

Licencia de Creative Commons foto de Flicker compartida por Ronsel

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Pero hay otra parte dedicada a la mejor parte de la feria: la comida. Un conjunto de “chiringuitos” gallegos en los cuales puedes probar todo tipo de delicias típicas de la zona. Son restaurantes improvisados con una lona que lo cubre todo, pero no por el sol veraniego, sino por la posible lluvia que siempre amenaza en Galicia. Y allí debajo de esos toldos hay una ristra enorme de mesas de madera con sus respectivos asientos. Y la cocina del lugar consiste en un grupo de mujeres (yo las recuerdo orondas y con mandiles blancos llenos de manchas de pimentón) que alrededor de una olla humeante cocinan el famoso pulpo a la gallega. Allí las mujeres asustan al pulpo, que es cuando lo sacan y lo meten repetidas veces de la olla para que quede con la textura perfecta. Después con unas tijeras de metal enormes cortan el pulpo delante de ti y lo ponen sobre unas bandejas de madera, lo espolvorean con pimentón y le añaden unos cachelos o patatas cocidas. Listo, no tiene mas misterio ni mas ciencia, es solo cocina tradicional.

Mi padre es quién ahora nos trae su receta a Madrid para que la disfrutemos sin necesidad de esperar a ir a Galicia. Es una de sus recetas estrella, y como las gruesas señoras gallegas asusta el pulpo tres veces para conseguir el punto perfecto.

Ingredientes:

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Licencia de Creative Commons foto de Flicker compartida por Dani Vázquez

– un pulpo grande

– sal

– patatas

– pimentón picante

– aceite de oliva

Instrucciones (receta de mi padre):

Se compra un pulpo de tamaño grande y se congela ya que esto conseguirá que se ablande (de hecho si puede estar en el congelador un mes casi mejor). El día que queramos prepararlo se tiene que descongelar del todo antes de cocerlo.

Se pone una cacerola con abundante agua (que cubra el pulpo) a hervir. Cuando esté hirviendo se mete el pulpo y se vuelve a sacar. Se repite esta operación tres veces (esto es el llamado “asustar al pulpo”). No hace falta echarle sal al agua. La última vez se deja ya en la cacerola para que cueza durante un mínimo de 30 minutos. Se comprueba si está ya para comer pinchándolo con una aguja de calcetar o similar. Es difícil darle el punto cuando eres novato. Dicen que si pones a cocer una patata grande con el pulpo, este estará cocido cuando lo esté la patata. Luego se deja reposar en el agua con el fuego apagado otra media hora.

Se saca y con una tijera de cocina grande se van cortando los tentáculos en rodajas y se ponen en una fuente de servir. También la parte central y el estómago si te gustan. Luego se sazona con pimentón picante, sal y aceite de oliva. Si le pones unas patatas cocidas en rodajas con el mismo sazonado están muy buenas.

Consejo: Sale mejor cuanto más grande es el pulpo. Por ejemplo de dos kilos y medio.

Saborea la cocina tradicional con este plato tan emblemático y delicioso.