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El guacamole es un básico en todas mis cenas y celebraciones. Fácil de hacer, rico de comer. Ojalá todas las recetas fueran así. Acuérdate de que el guacamole, como se oxida, es mejor hacerlo justo cuando se vaya a consumir, no de un día para otro porque se queda feo.
guacamole-mumumio
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Ingredientes para 4 personas:
4 aguacates maduros pero que no estén negros por dentro
– 1 lima
Perejil fresco (puedes cambiarlo por cilantro, yo es que odio el cilantro)
Sal
Cómo se hace:
1. Pela los aguacates y quita los huesos (no los tires por ahora).
2. Echa los aguacates pelados y sin hueso cortados en trozos en un bol grande y machácalos con un tenedor (al haberlos cortado antes en trozos es más fácil aplastarlos). Tiene que quedar una pasta pero no como una crema porque lo ideal es que queden algunos trozos no muy grandes de aguacate sin aplastar.
3. Echa el jugo de medio limón (ojo con las pepitas del limón).
4. Pica media cebolla en trozos muy finitos y pequeñitos y échalos al bol.
5. Pela el tomate y cortalo lo más finito y pequeñito que puedas. Échalo al bol.
6. Echa un poco de sal y tabasco.
7. Remueve la mezcla con un tenedor y pruébalo. Si ves que falta limón, cebolla, sal o tabasco, ve añadiendo al gusto. Por eso al principio se pone poco de estos ingredientes porque luego es cuestión de ir probando y equilibrando sabores al gusto. Si pones mucho de alguno al principio, luego es difícil arreglarlo.
8. Una vez ya has equilibrado los sabores, pica el perejil muy pequeñito, añádelo (cantidad al gusto) y revuelve.
9. Si quieres, para darle un toque mediterráneo, puedes añadirle un chorrito pequeño de aceite de oliva virgen extra.
10. Ponlo en un bol con uno o dos huesos de aguacate para que tarde más en oxidarse.
11. Pon otro bol con los triángulos de maíz y sírvelos juntos.
¡A disfrutar!