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Los garbanzos tienen muchas calorías, pero no por esto deberíamos de renunciar a ellos porque aportan muchos beneficios para nuestra salud. Forman parte de las dietas de las poblaciones más sanas del mundo y están llenos de fibravitaminas, proteínas y grasas buenas. Por estas razones, no nos queda ninguna duda de por qué está recomendado su consumo dentro de las dietas más saludables.

 

La fibra es muy buena para nuestra salud digestiva. Está recomendado ingerir por lo menos entre 25 y 38 gramos de fibra todos los días. La fibra contribuye a regular el sistema digestivo y previene el estreñimiento. Funciona como una ayuda para acelerar el paso de alimentos a través del intestino.

 

Otro de los beneficios de los garbanzos es que son buenos para combatir las enfermedades cardiovasculares. Este tipo de enfermedades, en la actualidad, son una de las principales causas de la muerte a nivel mundial y son producidas por hábitos como el tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo, obesidad, colesterol y diabetes. La fibra es buena para prevenir estas enfermedades porque contribuye a expulsar de nuestro organismo una gran cantidad de sustancias tóxicas.
Los garbanzos también son una excelente fuente de proteínas. Una taza de esta legumbre contiene más proteínas que dos huevos grandes. Con un contenido de proteína tan alto, los garbanzos son buenos para que los vegetarianos y veganos obtengan su fuente de proteínas. El alto contenido en proteínas es muy importante también en las dietas para perder peso. Muchos estudios demuestran que las personas que tienen dietas con alto contenido en proteínas, pierden más peso y más grasa que otros que siguen una dieta alta en carbohidratos. En definitiva, la proteína sirve para saciarnos y sacarnos la sensación de hambre.

 

Los garbanzos son muy altos en hierro. Los niños, adolescentes, mujeres así como los vegetarianos, pueden tener un déficit de hierro en la dieta. La presencia del hierro es muy importante porque ayuda a producir glóbulos rojos y ciertas hormonas. También es importante para el funcionamiento celular y el crecimiento normal. En 200 gramos de garbanzos cocidos hay 4,7 miligramos de hierro dietético, que corresponden aproximadamente al 26% del valor diario de hierro.

 

Los garbanzos proporcionan una buena cantidad de antioxidantes. Contienen unas cantidades pequeñas pero valiosas de nutrientes antioxidantes convencionales como la vitamina C, la vitamina E y la beta-caroteno. Los garbanzos también contienen suministros más concentrados de fitonutrientes antioxidantes. Esta gran composición antioxidante de leguminosas ayuda reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

 

Con todos estos beneficios, no debemos dudar en incorporar más garbanzos en nuestra dieta. Si los incluimos en nuestros platos daremos sabor y textura. Por ejemplo, podemos introducirlos en sopas, combinarlos con aceite de oliva, zumo de lima, tomate y cilantro para hacer una ensalada, o substituir la mayonesa por un puré de garbanzos. Hay tantas maneras diferentes de comer garbanzos que incorporarlos a nuestra dieta no es nada difícil.

Te dejamos por aquí una receta de humus para que tomes más garbanzos:

Receta de Hummus de Alcachofa

Ingredientes:

Pasos para preparar el hummus:

  1. Coloca los garbanzos, alcachofas, ajo y tahini en un cuenco. Mezcla estos ingredientes con una batidora hasta que se incorporan completamente y tengan una consistencia suave (si pones un poco de agua se mezclarán mejor).
  2. Pon un poco de pimentón dulce, sal y aceite de oliva.
  3. Corta el cebollino y espárcelo por encima del hummus  junto con el pimentón para decorarlo.